Entrevista a... Julio Alonso Arévalo

5Oct2009

Licenciado de Geografía e Historia por la Universidad de Salamanca (1982-1987) y posteriormente Diplomado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Salamanca (1987-1990). Actualmente trabaja como Jefe de Biblioteca Universidad de Salamanca. Facultad de Traducción y Documentación desde 1992. Ha desarrollado varios proyectos: Dathateke, DOIS, Digitalia: Portal de recursos Informativos de la Facultad de Traducción y Documentación, InfoDOC, InfoTRAD...  Ha realizado e impartido una gran cantidad de cursos y ha escrito una gran variedad de artículos y que podéis ver colgados en el repertorio E-Lis. Para terminar comentaros que dirige el blog de la  biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación de Salamanca: Universo Abierto

Personal

Háganos una pequeña presentación suya

Julio Alonso ArévaloSoy bibliotecario y  aunque en principio no fue una vocación con el tiempo se convirtió en una verdadera devoción. Soñaba con ser rockero, y con más pasión que  habilidad sigo dando la murga a mis vecinos con la guitarra. Llevo trabajando 18 años en la Biblioteca de la Facultad de Traducción y Documentación de la Universidad de Salamanca, lugar que nadie me recomendaba por tratarse de una “biblioteca profesional” en donde todos podían opinar sobre lo que hacia, pero lo cierto es que en ella me siento muy a gusto y querido. Desde aquí he iniciado diversos proyectos: la lista de distribución InfoDOC que ya tiene 15 años y ocho mil suscriptores, el proyecto DoiS, que hace poco hemos dado por muerto, pero que funcionó muy bien durante unos cuantos años, y con la misma gente que lo puso en marcha, continuo colaborando en E-LIS. La biblioteca dispone de  un blog, “Universo Abierto” y recientemente hemos implementado una Biblioteca 2.0 con Netvibes, con información profesional sobre recursos, empleo, biblioteca de fuentes RSS, Blogs profesionales… etc.  El último proyecto en el que estoy embarcado es el de la renovación de Digitalia, un portal que dará acceso a más de 30.000 documentos profesionales

¿Cómo conoció RecBib? y… ¿qué le parece?

Fue hace bastante tiempo, creo que prácticamente desde que comenzasteis. Supongo que llegé a él a través de las listas profesionales, y lo sigo desde el inicio, siempre he tenido una buena disposición hacia las cosas bien hechas, más aún cuando compartimos intereses comunes tales como recursos profesionales, formación o empleo, que yo también difundo a través de nuestros servicios. Creo que en los últimos tiempos el portal ha mejorado considerablemente, ¡Felicidades!

¿Si no se dedicase a este mundo que le hubiese gustado ser?

Pues como dije antes, seguramente a la música, soy un apasionado de todo tipo de música, soy un gran ecléctico, me gusta toda, no importa el estilo y la época siempre que esté hecha con el corazón. Tuve un grupo de Pop en los años 80, tocabamos  sin saber nada de música, pero lo pasabamos muy bien. Esta afcición la sigo manteniendo y aprovecho, un ratito todos los días, para reencontrame con ella.

¿Qué es lo que más le gusta de su profesión? y… ¿qué detesta?

Principalmente me gusta la relación personal con la gente, esta profesión de bibliotecario me ha permitido estar abierto a ayudar, a dar, a no exigir nada, y a obtener una recompensa  muy alta cuando te das cuenta que has sido de utilidad a una persona. También me gusta la posibilidad que te brinda para estar siempre innovando, trasteando con esta tecnología y aquella otra. Y sinceramente me resulta muy difícil decir algo que detesto... la profesión me ha brindado hacer amigos, conocer lugares y gentes. 

Algo curioso que le haya pasado dentro de su profesión y que recuerde con una sonrisa.

Si, hay muchas anécdotas, incluso alguna vez pensé en hacer un blog sobre cosas que me han ocurrido, o que habían ocurrido a otros compañeros. En una ocasión me encontré a dos chicos que habían entrado a primera hora en la biblioteca después de una noche de juerga, y llevaban una resaca de primera; pues no se les ocurrió otra cosa que venir a “dormir la mona” a la biblioteca, juntaron tres sillas y se metieron en el hueco que había entre las mesas y las sillas de manera que no se les veía, a eso de las nueve me avisa una chica y me dice que al ir a sentarse y retirar la silla se ha encontrado un chico durmiendo allí, o que le había pasado algo, me acerco y allí me los encuentro, los chicos nada se echaron a reír y se fueron, yo también me reí, y la chica, y el resto de la gente que estaba en la biblioteca no se habían dado ni cuenta de que aquellos dos estaban allí  desde hacia más de una hora

¿Cuál fue su primera experiencia en una biblioteca?

Fue en el verano de 1990 en el Centro de Profesores de Salamanca (CEP) con otros compañeros de la carrera, hicimos un programa en dBase compilado en Clipper que hacia de todo, desde fichas, catálogo, préstamo… - vamos un verdadero sistema integrado de gestión de la época- que luego se siguió utilizando en la mayoría de bibliotecas de la Universidad de Salamanca durante varios años, catalogamos y tejuelamos una biblioteca de más de diez mil libros, y cobramos entre los tres 30.000 pesetas, pasamos todos los rigores del calor del verano en Salamanca, pero lo pasamos bien, y después nos íbamos a tomar una cervezas bien frescas.

Recomiende un libro, un disco y una biblioteca.

Un libro. Sin lugar a dudas “Pedro Páramo” de Juan Rulfo, lo he leído muchas veces, y cada vez que lo leo me da la sensación de ser nuevo. Otro que de los que me ha apasionado es 'Adiós tristeza' la biografía de Enrique Urquijo lider de “Los Secretos” del periodista Miguel A. Bargueño, como decía Lord Byron a veces la propia vida es aún más estrambótica que la ficción. Es mejor que la mejor de las novelas.

Disco… es difícil, son muchos, quizás al que tengo más cariño es al de Burning “El final de una Década” de 1979. Lo tenía en cinta, luego en disco, luego en CD, la cinta aún la conservo, la compre en la excursión de COU en Mallorca, nada más salir al mercado, y fue la banda sonora de aquel entrañable viaje

Una biblioteca. La Biblioteca del Instituto de Psicología Aplicada de Lisboa (ISPA) sita en la Rua Jardin do Tabaco, junto a la Casa do Fado y en la parte baja del barrio de Alfama. Es entrañable en principio por que la lleva una persona de una exquisita sensibilidad, mi querido amigo Carlos Lopes, es entrañable la propia biblioteca, pequeña, toda de madera, los servicios que proporciona y la el buen gusto en todo lo que hacen.

Profesional

¿Cuál es su labor dentro de su puesto de trabajo?

En bibliotecas pequeñas como ésta en la que estoy, con poco personal, haces prácticamente de todo, desde ponerte un rato al préstamo, a gestionar contenidos, a desarrollar proyectos, a prestar servicios, mantenimiento de las listas de distribución.

¿Cómo debe ser un buen profesional de la información?

No creo que haya un perfil profesional válido, cada cual transmitimos un poco de nosotros en lo que hacemos, es inevitable, lo importante es llegar cada mañana al trabajo con espíritu renovador, es decir retomando las palabras del poeta vasco Gabriel Celaya “tomar partido hasta mancharse”

¿Sabría decir cuál es y cómo ve el futuro de los bibliotecarios, archiveros y documentalistas?

Desde esta atalaya privilegiada donde estoy, que es la Facultad de Documentación, que me permite ver y haber visto salir a muchas promociones de profesionales de la información que se enfrentan al mercado laboral, y que hoy muchos de ellos están ocupando puestos de alta  responsabilidad en el universo bibliotecario; creo que ahora mismo se está produciendo una contradicción difícil de explicar, por una parte el mercado se está abriendo en el ámbito privado, sobre todo como gestores de contenidos web en empresas, que ven la necesidad de disponer de un profesional que organice su imagen externa como institución en la web; y por otro lado el descenso del número de alumnos en los estudios de Documentación e Información. Pienso en esta “crisis” tal como lo haría un anglosajón para el cual la palabra crisis tiene una doble acepción la conocida por todos, una situación de dificultades, pero por otro lado también brinda un momento de buenas oportunidades y renovación.

¿Cree que los archiveros, bibliotecarios y documentalistas pueden ir de la mano?

Desde luego, cada vez se tiende a un concepto más integral de la información, y así lo entiende la empresa privada, cuando demanda un documentalista que gestione todos los recursos informativos de la organziación

¿Hay “crisis” dentro de nuestro campo?

No, ahora mismo con el apoyo de las tecnologías de la información estamos desarrollando servicios que nunca hubiéramos imaginado y que viajan en forma de bit por las redes de información para llegar a más gente, más veces y en un servicio abierto de 24 horas diarias.

¿Qué cree que hace falta para ser reconocidos por la sociedad?

Simplemente está en nuestras manos, nosotros podemos ser la mejor tarjeta de presentación con nuestro trabajo y dedicación

Bibliotecarios, archivero o documentalista… ¿se nace o se hace?

Esta pregunta cada vez que la habéis hecho en RecBib me recuerda a un artículo que leí hace ya algunos años en el Boletín de la Asociación Andaluza de Bibliotecarios sobre la profesión, no recuerdo ahora la referencia exacta, que decía que tiempos pretéritos hubo quien formuló que la profesión de bibliotecario era una vocación similar a un celibato, de entrega a la misma. Creo que no es así. Yo mismo empecé en esto porque necesitaba trabajar en algo, a alguno de mis buenos maestros que hoy todavía están dando clase en esta Facultad en la que trabajo, les agradezco sobre todo no que me transmitieran unas técnicas o unos conocimientos para ejercer una profesión, si no una actitud, un gusto, una forma de estar en la profesión. Algunos, hoy, están entre mis mejores amigos a quienes sigo admirando y a agradeciendo que me transmitieran su saber implícito.

Nuevas Tecnologías

¿Qué le parece la incorporación de las Nuevas Tecnologías en las bibliotecas y archivos?

Las tecnologías son herramientas facilitadoras, es decir nos ayudan a conseguir cosas, y bienvenidas sean; eso si detrás están las personas que las impulsan. Sin ellas sería difícil

¿Son necesarias o se podría vivir sin ellas?

Sí son necesarias, y podemos vivir con ellas porque las han creado hombres que probablemente en su día fueron a una biblioteca y se encontraron con alguien que les ayudó

¿Qué es para usted la web 2.0? y… ¿la Biblioteca 2.0?

Aunque parezca un tópico “La Web 2.0 son personas”  que no se conforman con ser meros perceptores de información, sino que quieren compartir, que quieren participar, que quieren opinar y que desean implicarse con los sistemas de información. Es fundamentalmente la democratización de Internet

¿Qué importancia tienen para usted las Redes Sociales? ¿Cree qué son un avance para las relaciones con otros profesionales?

Sí, sobretodo por ser un “cambalache”; es decir por su carácter de multiherramienta que igual me vale para estar relacionado con un amigo como con otros profesionales, algunos que ni siquiera conozco, pero con los comparto una actitud profesional.

Para terminar…

Un color: Verde
Un número: Tres
Una manía: Tocar madera
Una ciudad: Salamanca

Hasta aquí la entrevista a Julio Alonso Arévalo (muchísimas gracias) y la próxima semana tendremos, por petición vuestra, a Joaquín Selgas (Jefe de Área de Planificación Bibliotecaria en la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria del MCU).

Distribuir contenido